No sabes cuánto me duele haberme alejado de ti, pero sé que es lo mejor para mí, y que de seguro tu ya no me extrañas, aunque lo más probable es que nunca lo hicieras, y nunca lo harás, agradezco que respetaras mi decisión de ya no hablar, aunque una parte de mí hubiera deseado que dijeras algo. Detesto haberme encariñado de tí, que mi vida ahora pase sin fin. Aún pienso en tí, aún te extraño, y no sabes cuánto detesto tener estos sentimientos acá atorados, como si fueran aún tan horriblemente parte de mí. Pero admito que o te odio, y nunca lo haré, te deseo todo el bien, aunque nunca signifiqué algo para tí, o al menos así lo siento yo, que solo fuí una persona más en tu vida, y eso es lo que más me duelo, no haber dejado marca en tu vida, en no haber sido indeleble.
Indeleble.












