Flor salvaje, indomable, que silvestre repta por las poros de tu piel, esa soy yo...
Me aferró a ti, a ti hombre que me vuelves loca, que vibró en tu misma frecuencia, tiemblo entre tus deseos, sucumbo con tu pasión.
Te espero, ahí donde tú y yo hicimos nuestro jardín florido, entre pétalos y rosas, entre cariño y ternura, entre dulzura y tentación, incendiado los sueños, ardiendo entre besos...
Te espero con los brazos abiertos y el corazón dispuesto.
Leregi Renga













