Buenas noches, ¿qué tal?
Opinión
Se levanta un telón inexistente. La comunicación produce la magia, el milagro. Allà está la palabra: milenaria, sofisticada, creación divinamente humana. También peligrosa, revolucionaria, incisiva. También alcahueta y traidora. Conquistadora de mundos imaginarios y territorios reales. Ficciones que nos hacen dudar de su veracidad. Palabras que duelen, palabras de despedida, palabras de amor. Está en uno darle el mejor uso, o el peor de todos. Allà está. Al servicio de las mejores intenciones y de los más tenebrosos planes.
En el mundo de hoy hay un griterÃo ensordecedor. Las redes amplifican opiniones de altas jerarquÃas, de frÃvolas personalidades, de intelectuales de fuste y de poetas perdidos. También de mediocres envidiosos o genios anónimos. Todos pueden hablar, ¿pero quién escucha? No importa. Siempre hay algo para decir. También yo quiero decir algo. No sé si es el mejor momento para hacerlo, pero quiero. A destiempo es un blog, mi blog, donde me gustarÃa expresar algunas cosas que me interesan, de temáticas que me apasionan. No se a quién le hablo, ni siquiera si habrá alguien del otro lado. Nada de lo que aquà se escriba es trascendental. Es un grito más en la tempestad, en la soledad de la muchedumbre.Â
Habrá música, siempre, que riegue la conversación y estimule las almas. Conversación: este es el gran objetivo. Intercambiar en la más absoluta libertad. Hablemos desde este incógnito rincón de una ciudad que ya no existe. Si quieren, serán bienvenidos.










