¿Qué tipos de cicatrices existen y cómo tratarlas?
Las cicatrices son el resultado de la recuperación de la piel con tejido conectivo luego de una herida ocasionada en cualquier parte del cuerpo. Aparecen tras la curación de una quemadura, raspón, corte, cirugía, acné, úlcera, entre otras causas. Estas suelen ocasionar problemas de movilidad o estéticos en muchos casos, un factor importante que preocupa a muchas mujeres hoy en día.
Una cicatriz experimenta numerosos cambios a medida que va madurando, no es fácil tener una marca visible que recuerda un momento difícil, emocional o físico de nuestras vidas, los tipos de cicatrices son:
¿Qué son las cicatrices atróficas?
Las cicatrices atróficas son las cicatrices deprimidas en la piel. Resultan cuando hay una regeneración incompleta de colágeno y tejido fibroso durante el proceso de cicatrización. Son más comunes después de algún proceso infeccioso con inflamación del tejido. Estas son las cicatrices que se observan más comúnmente en el acné o después de la varicela. La tendencia a presentar este tipo de cicatrices puede heredarse.
"Ninguna cicatriz se puede eliminar por completo, el cambio de la piel consecuencia de una cicatriz es permanente, sin embargo, su apariencia puede mejorar notablemente, logrando que la cicatriz se disimule al punto de ser muy poco notoria. ", indica el Dr. Vásquez Lapel, médico estético experto en cirugía láser.
¿Qué son las cicatrices hipertróficas?
Las cicatrices hipertróficas son las cicatrices elevadas en la piel. Se forman justo después de la cicatrización de la herida a causa de una producción excesiva de fibras de tejido conectivo. Es un tipo de cicatriz que tiende a sobresalir y destacar por encima del nivel de la piel que la rodea, pero siempre permanecerá dentro de la zona donde está la lesión (si sale más allá, estaremos hablando de queloides, las cuales explicaremos más adelante).
Estas cicatrices suelen ser el resultado de traumatismos, procedimientos quirúrgicos, perforaciones en las orejas, vacunas, quemaduras y laceraciones menores. Suelen manifestarse a las pocas semanas (6-8) de producirse la lesión y tienden espontáneamente a estabilizarse y en algún caso a resolverse. Frecuentemente se manchan.
Algunos factores de riesgo de las cicatrices hipertróficas y también de los queloides se relacionan con factores genéticos, como el color de la piel (las personas de tez oscura son más propensas a este tipo de cicatrización elevada), la edad (cuanto más jóvenes, más tendencia a desarrollar marcas hipertróficas), la profundidad de la lesión o la localización de la herida (si por ejemplo se sitúa en la espalda o el pecho tiene más riesgo de separación de bordes, es decir, de convertirse en hipertrófica y/o queloide), entre otros.
¿Qué son las cicatrices queloides?
Aunque también se tratan de cicatrices elevadas sobre la piel, los queloides no son lo mismo que las cicatrices hipertróficas. Una cicatriz queloide se forma debido a un exceso de colágeno mal formado producido durante el proceso de cicatrización, resultado en una cicatriz que se eleva sobre la piel y se ensancha, sobrepasando los límites de la herida, creciendo sin control más allá de donde ha habido lesión, a lo largo del tejido sano.
Las cicatrices hipertróficas pueden estar inflamadas o elevadas durante meses o incluso años, pero con el tiempo pueden quedar más planas y disimuladas. Si la cicatriz deriva en queloide, la piel no vuelve a su estado normal (si no es con tratamiento específico).
Una cicatriz hipertrófica es de textura gruesa y protuberante y su color es rojizo o rosado. El queloide, por su parte, es de un color más oscuro (rojo, violáceo, púrpura) y puede producir picazón.
“Debido a que son cicatrices similares, le recomendamos siempre ir donde un médico para que identifique si su cicatriz elevada es un queloide y le recomiendo los mejores tratamientos para disminuirla.” indica el Dr. Vásquez Lapel.
Las estrías son cicatrices causadas por el estiramiento de las capas medias e internas de la piel, generando una ruptura en las fibras de colágeno y elastina. Aparecen por diversas causas pero las más comunes son por cambios radicales de peso corporal, como el embarazo, enfermedades hormonales como Cushing, etc.
No todas las estrías son iguales. Varían dependiendo de cuánto tiempo las has tenido, qué las causó, en qué parte del cuerpo se encuentran y el tipo de piel que tienes. Las variantes comunes comprenden las siguientes:
Rayas o líneas que aparecen en el abdomen, las mamas, la cadera, los glúteos u otras partes del cuerpo.
Rayas de color rosa, rojo, negro, azul o púrpura.
Rayas brillantes que se esfuman a un color más claro.
Rayas que cubren superficies amplias del cuerpo.
Si bien las estrías no son dolorosas ni dañinas, suelen influir negativamente en la autoestima de muchas personas.
Existen diversas cremas y tratamientos que pueden atenuar satisfactoriamente las estrías, el que más recomendamos por sus resultados sin igual es el tratamiento con láser de CO2 fraccionado.
Son las cicatrices que quedan en las heridas producidas por quemaduras o escaldaduras. Estas heridas se curan con la contracción del tejido, lo que produce una deformación en la zona afectada.
Una combinación de técnicas sumadas al tratamiento con láser de CO2 fraccionado es lo más indicado para tratar este tipo de cicatrices.
En la Clínica Vásquez Lapel somos expertos en el tratamiento de cicatrices con fines médicos y estéticos. Puede agendar su cita llamándonos a los telfs: 984 984 482 o 949 432 285.
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