Empieza el mes de Septiembre y en pocas semanas empezará el otoño, con sus dÃas cada vez más cortos y su correspondiente bajada de temperaturas. Ayer pasamos de 29 a 25 grados, y empecé a mirar mi armario de reojo, con la sospecha de que no está preparado para la nueva temporada que está por venir. Antes de empezar el verano ya me sobraban algunos kilos pero llevaba unos meses haciendo ejercicio y empezaba, poco a poco, a ver resultados. Entonces, tuve una trombosis, la actividad fÃsica se paró de golpe y porrazo, no salÃa de casa y engordé. Me vi obligada a comprar ropa más grande y ancha, pues me costaba vestirme sola. Mi estilo este verano ha sido muy hippie, con pantalones anchos, muy finos, con estampados de colores que combiné con camisetas de tirantes de colores lisos. Son prendas que aún podré llevar el verano que viene una vez me haya quitado los kilos que me sobran, ya que a más holgadas mejor quedan. La pregunta que me hacÃa era ¿Me entrará algo de la temporada anterior? Para salir de dudas, me animé a sacarlo TODO, lo puse encima de la cama e hice una primera revisión. Tiré las prendas a las que ya les habÃa llegado a su fin porque los colores o la tela se veÃan desgastados, tenÃan rozaduras y/o alguna mancha imposible de sacar. El suelo se empezó a llenar de camisetas y rebecas. Debo decir que no me resulta fácil tirar algo que me gusta y sé que me sienta bien, pero al menos me consuela saber que si termina en la basura, es porque lo he estado usando de forma regular en vez de morirse de risa dentro del armario. Del resto, no me ha hecho falta probarme demasiadas cosas, porque sé a simple vista que no me van a entrar. Son prendas preciosas de la talla 40 / M, que ya llevo mucho tiempo sin poder ponerme. Todo eso lo volvà a guardar y miré lo que me quedaba de la talla 42 / L. Buenas noticias, hasta que vuelva a la talla deseada, voy a poder empezar la temporada con algunas mallas, camisetas de manga corta, tres cuartos y manga larga. Lo que me faltaba eran rebecas, asà que hoy me fui al centro comercial. Como no puedo andar todavÃa del todo bien me he preocupado sólo por buscar el tipo de modelo y tejido adecuado para el otoño-invierno en un par de tiendas concretas en la sección de básicos. TenÃa muy claro los colores y las formas que querÃa, asà que he hecho las compras en tiempo récord. Ahora sólo me falta elegir las prendas definitivas de mi armario cápsula de otoño, pero aún tengo tiempo para pensarlo porque sé que tengo todo cuanto necesito.