Servir vino durante una comida requiere usar las copas adecuadas para cada tipo de vino. ¿Cuántas copas hay que poner?
Poner una sola copa para ambos vinos.
Servir primero un vino y lavar la copa para servir el otro.
Presentar dos copas para cada comensal.
Ninguna de las anteriores.
Cada vino requiere su propia copa. No solo para no mezclar sabores, sino porque las copas suelen ser distintas, en tamaño y forma, para cada uno de esos vinos. Hemos omitido la copa de agua que siempre se pone en la mesa, aunque se puede pedir que la retiren si no se va a beber agua.








