ஐ New Life ஐ Cerrado ஐ #ShadowCreatures #OO3 #Origins Todo era de un brillante verde esmeralda, los árboles se erguían frondosos y orgullosos por todo el bosque con pequeñas gotas en cada una de sus hojas y ramas, rastro de la lluvia torrencial que habia caído la noche anterior. Pero ahora que el sol por fin había salido y iluminaba el bosque con sus rayos, todo parecía tener vida de nuevo, los pájaros habían levantado el vuelo temprano en busca de alimento o ramitas para reforzar sus nidos, los mamíferos hacían lo mismo, saliendo de sus escondites para secar su pelaje y buscar comida antes de que una nueva tormenta los obligara a refugiarse de nuevo. Todo era animales corriendo y volando de un lado a otro, solos o acompañados por sus pequeñas crías. Pero había una pequeña cría que se encontraba sola y esperando a su madre para que la moviera con ella, no se parecía en nada a los demás habitantes peludos y emplumados que caminaban por el bosque siguiendo el ciclo de la vida. Ésta pequeña tenía un rostro redondo y cabello castaño, sus ojos observaban con atención cada movimiento del bosque y se cerraban lentamente cada que la suave brisa acariciaba sus mejillas, tenía sueño y no faltaba mucho para que durmiera, sus pequeñas manos se aferraban a la manta que la cubría y de sus rosados labios salían suaves sonidos propios de un bebé somnoliento. Cuando sus párpados cayeron y sus pestañas rozaron sus pómulos, se dejó llevar al mundo de los sueños, ignorante de su alrededor y del peligro que corría. Un fuerte grito fue lo que la despertó, sus ojos se abrieron de golpe y por la forma en que su corazón latía solo pudo reaccionar de una forma; llorando. Grandes lágrimas se abrieron paso por sus mejillas, haciendo eco en el solitario bosque y logrando que la persona a su lado dejara de gritar asustada. Había una mujer joven parada junto a ella que la observaba con ternura y tristeza, siguiendo su instinto primario tomó con cuidado a la pequeña entre sus brazos y limpió las grandes lágrimas con el pulgar, sintiendo la piel de la menor helada y la cubrió con su gorro y bufanda para ofrecerle calor extra. La pareja de la chica también se encontraba ahí, al parecer habían ido de campamento y caminando por el bosque se habían encontrado con la pequeña abandonada en el bosque, en una canasta que parecía hecha a mano y con una sábana que parecía hecha de piel. En el interior ambos se preguntaban quién había sido capaz de dejar a una pequeña en medio del bosque, entre todos los animales salvajes, también se preguntaban sobre el nombre de la bebé y qué harían con ella. La idea en común se había desprendido de sus mentes y flotaba en el aire mientras caminaban juntos hasta su auto para regresar a casa, una mirada cómplice fue suficiente para tomar su decisión . Tan pronto como ambos humanos se alejaron con la pequeña en brazos una triste hada mayor regresó con los suyos, segura de que su pequeña estaría en buenas manos y no iba a sufrir ningún tipo de peligro como sucedería si se quedaba con ella en el bosque, un híbrido de humano y hada no era bien visto y las reglas de su raza podría llevar a la muerte a la menor si no es que viviría repudiada toda su vida sin ser parte de las hadas pero tampoco de los humanos, no tendría un lugar en el mundo y se sentiría odiada en todos lados, porque las hadas no eran tan buenas como creían y lo único que enseñaban eran reglas medievales sobre por qué no tratar con humanos. Ella estaba convencida de que sacarla de su mundo era lo mejor para su hija. Fue tan solo dos días un par de semanas más tarde que la pequeña hada del bosquefue oficialmente nombrada como Catherine Hide, la única hija del matrimonio Hide residentes en Estados Unidos y la pareja que le dio una vida llena de amor y cariño.













