La reflexología podal es buena para el dolor
El dolor es aquella sensación que experimentamos y que indica que algo en nuestro cuerpo no funciona correctamente, es una señal de aviso para que actuemos en consecuencia para solucionar ese problema que está afectando a nuestra salud.
La reflexología es buena para el dolor, pero antes de comenzar a tratar al paciente es necesario "engañar al dolor". En primer lugar se trabajará el sistema nervioso para que desaparezca aunque sea temporalmente ese dolor. A continuación seguiremos con el sistema endocrino acelerando el proceso de emisión de hormonas, esas que nos acompañarán y colaborarán principalmente para calmar a nuestro paciente y participar en su mejoría.
A continuación el dolor ya habrá claudicado y se podrá comenzar con la reflexología sobre esa parte del pie que está directamente conectada con su dolor.
Siempre hay resultados positivos, el paciente suele mejorar sus dolencias en mayor o en menor medida ya que al estimular las zonas reflejas hemos actuado sobre las dolencias, sobre el sistema nervioso y hormonal y sobre la circulación en su conjunto (arterial, venosa, linfática y capilar).