También me duele
Me duele dejarte ir, me duele alejarte pero es que me cansé, fui feliz, muy feliz me enseñaste lo maravilloso de la vida lo lindo de encontrar esa complicidad única e increÃble, aprendà de la entrega y la confianza. Pero también conocà los excesos... El exceso de confianza me dio la mayor desilusión, el exceso de confianza me dejó permitir tus insultos, que aunque partieron tiernamente luego se volvió difÃcil diferenciar, soporté tus amenazas verbales, soporte la humillación en tus momentos de ira. Me soltaste, dejaste que me alejara, asumo mi responsabilidad, me alejé, comencé a temerte, a temer tus acciones, a escaparme de nuestros errores, comencé a buscar cariño en otras personas, claro que no se compara, no llega a ser ni por asomo el cariño que me enseñaste que existÃa, pero me ayuda a compensar. Decidà alejarme sin despedirme porque se que no soportarÃa el ver cómo sucedÃa, fui egoÃsta. No me he olvidado de los años que compartimos, no me olvidaré tampoco de ellos. Hay un antes y un después de compartir mi vida contigo. Te agradezco lo bueno y también lo malo, pero con la madurez para apreciar que crecà contigo, me conocà un poco más. También te amé como a nadie, y ten claro que jamás se comparará este amos con ninguno otro, fue un amor puro, inocente, nuevo, lleno de ilusiones y confianza. Siempre serás una bella casualidad, llena de aprendizajes. Gracias por todo piuke, de verdad espero que luego del luto, encontremos paz, porque por ahora estoy rota, como tu.







