Кукушка. Cuando vi la película “American Sniper” una de las primeras cosas que me vino a la mente, por contraste, fue Ludmila Pavlichenko, la famosísima francotiradora soviética que participó en el Sitio de Sebastopol. Pavlichenko fue declarada héroe y fue tan famosa que se convirtió en el primer soviético/a en ser recibida por un presidente de EEUU, F.D. Roosevelt, cuya esposa Eleonor, además se hizo amiga incondicional. Me vino a la mente, por el componente tan marcadamente machista que destila “American Sniper”, donde la mujer del francotirador es presentada con una sumisión y un tradicionalismo tan convencional que sería risible sino fuera tan patéticamente pasado de moda. Mientras veía la actitud de ese personaje (”mostrativa” antes que “narrativa” para hablar en términos de narratología fílmica) no dejaba de pensar en su contraparte soviética. Y es que junto a la francotiradora Pavlichenko hubo más de 800 mil mujeres que combatieron en el frente en la Gran Guerra Patria contra las hordas nazi-fascistas. Lo cierto es que, aprovechando la “moda francotiradora”, se acaba de estrenar en Rusia la película “La batalla de Sebastopol” sobre la vida de Pavlichenko, cuyo trailer se muestra aquí. Lo bueno del caso es que una de las canciones del film (precisamente la del trailer) es la hermosísima “Kokoshka”, de Viktor Tsoi, cantada esta vez por la cantante pop Polina Gagarina, de excelente voz. Sin embargo, si me dan a elegir, preferiría la versión original de Tsoi (con su grupo “Kino”), con esa voz grave y profunda, con ese timbre tan genial que le daba Viktor Tsoi a sus melodías. Hay otra versión: La excelente de Zemfira que conserva el tono melancólico de Tsoi pero con un tono menos oscuro. “Кукушка” hace referencia a los francotiradores en el argot militar soviético durante la II Guerra Mundial.