[[ daxt0n ]]
Caminaba con pasos lentos, sus mejillas se encontraban entumecidas debido a las lagrimas recién derramadas, éstas habían dejado un pequeño y casi invisible camino de sal seco por sus rosadas mejillas. Sus ojos se notaban enrojecidos por haberse pasado toda la noche llorando, sentía que sus orbes ardían y pensaba que estos se cerrarían en cualquier momento de lo cansados que se encontraban. No podía entender porque se sentía de esa manera, quería echarse la culpa por todo lo que había sucedido la noche anterior pero no podía hacerlo, su ego no lo permitía. Daba vueltas por todo el camarote con sus pensamientos hechos una bola de palabras sin sentido. Por cada recuerdo de la noche anterior sentía que podía estallar en llanto de nueva cuenta, esto comenzó a hacerla sentir desesperada. No podía batallar más con el dolor por lo que corrió desesperada y como loca empezó a rebuscar en su maleta hasta que encontró una pequeña navaja que le servía para sacar la punta de sus lapices de dibujo, la miro bien dándole vueltas en sus dedos, el brillo del metal le parecía agradable a la vista, el frío de la navajilla era muy relajante. Un leve recuerdo se le vino a la mente, recordaba como ese pequeño artefacto podía hacerla sentir tan tranquila, volvía a su mente la sensación de como el roce del filo alejaba los problemas de su cabeza. Cerró los ojos lo más fuerte que pudo y con rapidez deslizo el pequeño artefacto de metal en su brazo, justo en la parte posterior, cuando sintió el ardor de la herida soltó un suspiro relajante, otro corte más, otro más, se sentía en paz en esos momentos. Un azote de la puerta de la habitación la sacó de sus pensamientos, le arrebato su momento de relajación. —¿Qué estas haciendo aquí? ¡Lárgate!— Gritó con todas sus fuerzas mientras tapaba su piel llena de heridas ensangrentadas con su mano. Era Daxton, parado en la entrada del camarote mirándola con esos orbes verdes, juzgándola.









