VÃctor del Val, escogido Obispillo 2010
ArtÃculo extraÃdo de Diariodeburgos.es
Las posibilidades estaban al 25%. La elección del Obispillo 2010 entre los chicos de la EscolanÃa que este año han hecho la Comunión se decidÃa entre cuatro candidatos: Adrián Cuervo, David MartÃnez, Javier Suárez y VÃctor del Val. Las votaciones, que se realizaron el 2 de diciembre entre los veintidós chavales que componen el coro, se mantuvieron en secreto hasta ayer. En la Sala Polisón del Teatro Principal se abrÃa el sobre con el nombre del Obispillo a eso de las dos de la tarde. Antes de conocer la identidad del chaval que el próximo 28 de diciembre se montará en una mula blanca y se paseará por la ciudad repartiendo bendiciones, los asistentes escucharon el cuento de El prÃncipe feliz, de Óscar Wilde: aquella estatua dorada de un prÃncipe que no conseguÃa ser feliz porque no lo eran sus ciudadanos y que echó mano de una golondrina para ayudar a los necesitados. El cuento sirvió para comparar al prÃncipe con el Obispillo y al resto de sus colaboradores con la golondrina. El Obispillo feliz es VÃctor del Val Calvo. Tiene 9 años, estudia cuarto de Primaria en el colegio Fernando de Rojas y lo que más le gusta, además de cantar en el coro de la EscolanÃa de los Pueri Cantores de la Catedral, es asistir a las clases del conservatorio de música y tocar el violÃn. Nervioso tras los aplausos y las enhorabuenas de sus compañeros, VÃctor aseguraba ser un chico responsable y estudioso, aficionado a los deportes, atento con su hermana pequeña y orgulloso del nombramiento. Después de dos años cantando en el coro que dirige Luis CorbÃ, el nuevo Obispillo se siente capacitado para vestir las ropas que ayer mostraba un maniquà y montar por primera vez a caballo. La investidura de VÃctor como Obispillo tendrá lugar el 28 de diciembre, a las 11:30 horas, en el monasterio de las salesas. Interrogado por lo que pedirá para esa fecha, VÃctor dijo tenerlo claro: «Voy a pedir para que se acabe la crisis y asà a todos se nos alegre la vida», sentenció. La elección de esta figura tradicional sirvió también para rendir un «pequeño y sencillo» reconocimiento al que fuera presidente del Cabildo, MatÃas Vicario, y a un antiguo escolano, José MarÃa González Fontecha. El primero recibió el homenaje devolviendo los honores, y centrando en Luis Corbà y Elena Alonso la responsabilidad de haber sacado adelante la EscolanÃa durante los últimos 14 años. Por su parte, González Fontecha, que fue miembro del coro cuando éste ensayaba en Nuño Rasura, recibió un obsequio como padrino de la EscolanÃa en 2010. Hablando de instalaciones, en el acto mencionaron el frÃo que pasaban en el local ‘prestado’ y pidieron al Ayuntamiento la «colaboración para alcanzar las decorosas condiciones de trabajo que merecemos».












