Capitulo 27: Una década difícil.
Empieza una nueva década, y con ello el crecimiento de los miembros de la familia.
Nuestros mellizos ya son unos niños preciosos, donde ya tienen aspiraciones y sueños.
Thomas, con la mirada en sus pequeños, asintió.
Se acercó a Bella.
Agnes y Daniel se encontraban en el patio trasero, bajo el manto oscuro del cielo nocturno. Las estrellas brillaban con fuerza, y el silencio de la noche solo era interrumpido por el suave susurro del viento. Ambos se recostaron en la hierba, mirando hacia lo alto.
Por otro lado, Daphne, la otra melliza, escribía día y noche en su cuaderno, soñando con las historias que algún día plasmaría en sus propios libros.
Charlotte había pasado de ser una niña que soñaba con el piano a una joven talentosa con un don innato para la música.
Sus partituras estaban llenas de anotaciones y arreglos propios, mostrando su evolución y el compromiso con su arte.
Sin embargo, no todo es alegría en el hogar. Mary, la abuela, ha comenzado a encontrarse mal. Aunque al principio eran pequeños olvidos o dolores pasajeros, su salud parece ir deteriorándose poco a poco.
La familia, preocupada, empieza a notar los cambios, aunque nadie quiere enfrentarse todavía a la gravedad de la situación.
Charlotte está tocando su nueva canción, como siempre, Agnes es la primera en oírla.
Charlotte dejó de tocar y se acercó, sentándose más cerca de Agnes.
Agnes miró a su hermana menor, sabiendo que tenía que decírselo a alguien. No podía seguir guardándose aquel secreto que la estaba consumiendo. Sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas.
Charlotte estaba sintiendo el peso de la situación. Le impactó muchísimo, no podía creérselo, y quería echarle tremenda bronca.. Pero en su interior, también sintió la necesidad de proteger a su hermana, de ayudarla en todo lo que pudiera.
To be continued....












