Nuestra final
Nosotros también
tendremos nuestro encuentro,
como si fuera la final
de la Copa del Mundo.
Habrá estrategia.
Habrá estudio.
Habrá concentración
y, sobre todo,
habrá entrega.
Aquí no habrá árbitros
ni más reglas
que aquellas que marquen
nuestra pasión,
nuestras ganas
y nuestro deseo.
Nuestros besos
darán el saque inicial;
nuestras miradas
marcarán cada jugada,
y el amor será
nuestro partido estelar.
Porque en esta final
ninguno vendrá a perder:
tú y yo
jugaremos en el mismo equipo
para conquistar
una historia inédita…
la nuestra.











