Puedo desobedecer sin intentarlo tanto, si es que aún sigo de pie sin lograrlo tanto. Y es que dentro de mi el pasado dejó poco, el tiempo que viene será el mismo que nos dejó solos. Pero entre el ruido de las máquinas que pesan sobre el suelo y el humo negro de la ciudad que sube por los cerros, allá entre medio brilla lo que tenemos.

















