El dÃa de un noctámbulo cualquiera
Me despertó una máquina que a las 7 a.m. empezó a hacer una zanja a 10 metros de mi cama. Yo me habÃa acostado a las 5 a.m., me di por muerto. Vi que tenÃa para rato y que el silencio no era una opción, pensé en aprovechar el dÃa y vacunarme contra el sarampión. Era martes, en los centros vacunatorios a mi alcance me informaron que vacunaban cualquier dÃa menos ese. La máquina paró después del mediodÃa. Ok, almuerzo y me acuesto de nuevo me dije. Pero no. Ahà fue cuando el vecino decidió hacer uso y abuso de su taladro, cosa que no pasaba hacÃa meses. Terminó su labor al caer la tarde. Ok, meriendo y me acuesto de nuevo me dije, Pero no. Motos. Me desperecé resignado, lo hice con tanto énfasis que el oÃdo me hizo un ruido raro, como si alguien a mi lado pensara decirme algo pero se arrepintiera antes de decirlo. Hombre, alto de unos treinta años especulé. Se lo comenté a una conocida que sabe del tema porque escucha voces cuando sufre brotes psicóticos. -Hoy me acordé de vos porque me desperecé y el oÃdo me hizo un ruidito que parecÃa como cuando alguien te va a decir algo pero se arrepiente. Y dije ah claro lpm, que intenso escuchar voces que no paran. -SEP, pero no le prestes atención, porque te podés predisponer a ello.
Acostumbradoalfindelmundolandia:Â linktr.ee/acostumbradoalfindelmundo












