Dofus (lore): La leyenda de KanÃgrula
Hija de un hábil y temido cazador y una sram, Kanigrula, la cual no siempre se llamó asÃ, nació con un espÃritu furioso que buscaba la admiración de su padre.
Desgraciadamente, sólo recibió desprecio y rechazo de la parte de su padre, un hombre con valores y tradiciones de tiempos remotos, que nunca perdonó el destino de haberle dado una hija, en un lugar de hijo. La joven Kanigrula se llenó el corazón y las garras de rencor, y desarrolló un gusto muy pronunciado, obsesivo por la caza…. ¡de  kanugros!
KanÃgrula se especializó en la caza de kanugros. Su aspiración en la vida era superar la cantidad de muertes de kanugros de Sim, el Soft, el más grande cazador de kanugros de todos los tiempos.
Sus tiernas miradas no pudieron nada por ellos, KanÃgrula desgarraba kanugro sin compasión. Hasta que un dÃa uno de ellos le reveló un secreto a cambio de la vida. El kanugro le contó a KanÃgrula que una isla repleta de kanugros se encontraba en alguna parte del mar. No pasaron ni dos lunas, que KanÃgrula ya se encontraba a bordo de un barco buscando la isla de sus sueños...
El pueblo Kanig
El viaje fue difÃcil y agotador, pero finalmente Kanigrula llegó a las arenosas tierras de la isla de los kanugros. En la isla no fue atacada por los lugareños, si no más bien recibida como una diosa. (seguramente eso lo debe a su encanto exótico y su buen gusto en prendas cortas...).
Kanigrula se batió en duelo con todas las matriarcas de las tribus de la isla, y las derrotó a todas. Asà fue como la hija de Cania logró cumplir su verdadero destino... ¡convertirse en la Gran Matriarca!
Con su nueva tribu de kanugros y su mascota Kasdatra regresó a las Llanuras de Cania para instalarse en su residencia actual: Los Dientes de Piedra.
Notas
A pesar de su apariencia bestial y cola real, canónicamente KanÃgrula es una sram.
Es la hija de Nevark, el cazador.
A pesar de no mostrarse como monstruos o NPC, las hembras kanigs tienen una apariencia similar a una zurcarak atigrada.
Los kanigs que viven en los dientes de piedra bajo el dominio de KanÃgrula pertenece cada uno a una tribu distinta, de allà sus distintas morfologÃas, contexturas y colores.

















