HabĂa tenido un dĂa estresante, y enterarme que reprobarĂ© algebra no mejorĂł nada. Me sentĂ© donde generalmente esperaba mi transporte y mirĂ© mi reloj, aĂşn esperarĂa 40 minutos, lancĂ© mi mochila al suelo, para luego sentarme al lado de ella y suspirĂ© frustrado. — Mal humor Âżhe? — escuchĂ© a alguien decir a mi lado, me volteĂ© para ver quiĂ©n era; un chico alto, moreno, con el cabello negro y corto, llevaba lentes grandes y negros y la sonrisa irĂłnica que me mostrĂł despuĂ©s de soltar aquella frase era perfectamente blanca. — No he tenido un buen dĂa... — Dije en el tono más educado que pude, pero no me saliĂł tan bien como esperaba. En el polo que usaba habĂa un pequeño logo, debajo de Ă©l estaba escrito "letras", lo que me dio a entender que Ă©l probablemente estudiaba letras, una carrera demasiado diferente a la mĂa, pero no iba a juzgarlo, yo estaba en su lado de la Universidad por asĂ decirlo. Me preguntĂł si querĂa hablar, le dije que no, me contĂł que además de letras, estudiaba psicologĂa en otra Universidad, el chico estaba siendo demasiado simpático y amable conmigo, era un desconocido no podĂa juzgarme, además estudiaba psicologĂa... Entonces no aguantĂ© más y me desahoguĂ©, no llorĂ©, pero estuve cerca. — ÂżCĂłmo te llamas? — PreguntĂł despuĂ©s de un tiempo. Algo dudoso, le dije mi nombre, que es poco comĂşn aquĂ... Me observĂł pensativo durante un tiempo. — Eres amigo de Natalia, Âżverdad? — SĂ... — ÂżPodrĂas... contarme sus secretos? — ÂżPerdona? — ÂżEs quĂ© nunca la has observado? Siempre con la cabeza gacha, le gusta ocultar la cara con su hermoso cabello, siempre escucha mĂşsica, hace comentarios inteligentes... Es tan misteriosa, como si ocultara algo. Me gustarĂa descubrir esos misterios, o los secretos que oculta. ÂżQuĂ© sabes sobre ella? —Yo... — No supe que decir ÂżQuĂ© sabĂa yo sobre mi mejor amiga? ÂżMejor amiga? ÂżCuál es su color favorito? QuedĂ© pensativo y me di cuenta de que no sabĂa nada sobre ella, de que siempre hablamos sobre mis problemas, nunca sobre los suyos... — Me tengo que ir, lo siento. — Dije y agradecĂ al cielo que el bus llegara. ÂżCĂłmo podĂa no conocer a mi mejor amiga? A los pocos dĂas vi a ese chico nuevamente sentado en el mismo lugar, pero no me hablĂł. — ÂżEstás enamorado de ella? — PreguntĂ©. — ÂżDisculpa? — De Natalia. — El chico riĂł, no entendĂ. — Yo... no. Yo... soy gay. — dijo y suspirĂł...—pero por ella... No lo sĂ©. No es por su belleza exterior, Âżsabes? Pero por lo que es. — Por lo que es. — repetĂ. — ÂżNunca te has dado cuenta? el misterio, su pasiĂłn por la lectura, lo linda que se ve escuchando mĂşsica sola en un rincĂłn, el secreto que esconde sus ojos cuando los miras y el rojo de sus mejillas cuando la miras demasiado. Es calmada, y se preocupa... es diferente, no lo sĂ©. — Yo... wow. Es mi mejor amiga y tĂş pareces saber más cosas sobre ella que yo. — No se trata de hablar con ella, creo que raramente cruzamos palabra, sino de observarla. — Se quedĂł pensativo y observándome durante algĂşn tiempo. Luego susurrĂł: " No la pierdas."















