Deseo alguien con quien compartir, alguien que me escuche y yo escuche sus historias. Que pueda decirle cada mañana que todo estará bien aunque este mundo de mierda no ayude. Alguien loco o más loco que yo para reaprender a vivir, que me diga mis defectos y que reciba con afecto mis críticas. No quiero besos pasionales ni sexo, quiero caricias y abrazos. Alguien que me haga sentir perfecto cuando sepa que cometo miles de errores, que sea una guía para cuando mi mundo se pierda en las tormentas de los miedos. Alguien con quien poder tener una pelea por cosas bobas pero que todo vuelva a la normalidad en 5 minutos con solo una mirada y una sonrisa. Alguien con quien caminar en silencio y explotar de carcajadas. No la quiero mía la quiero como es, sin pretender cambiarla. La quiero libre y que este conmigo porque quiere. Quiero a alguien que pueda olvidar por unas horas y que me extrañe como si fuera un mes. Esa persona debe valer la pena esperarla porque siempre es bueno pretender alcanzar el cielo. -- Matadragones