Mi “Monito” Y Yo
August 22, 2018
Ayer se cumplían cuatro años de la entrada del "Monito" en mi vida...
El país tenia un nuevo rey y mi Atleti empataba a uno con el Real Madrid en el partido de ida de la Supercopa de España. Pero todo eso quedaba en segundo plano porque tu llegada cambiaría para siempre mi vida.
Recuerdo la espera en la silla del hospital mientras te decidías a llegar... Era una situación extraña porque me encontraba ante un episodio nuevo en mi vida.
Y entonces apareciste en brazos de mi hermana... Tan pequeño, tan blanquito, tan rubio... Y ya esta, flechazo instantáneo.
Es cierto que al principio de nuestra redacción solo te miraba de lejos, observando tu día a día sin mucho mas que un silbido cuando te veía porque en realidad mi experiencia con bebes se limitaba a coger en brazos un par de veces a mi ahijada, pero eras el foco de atención de mis miradas cuando nadie observaba. Nunca he prestado mucha atención a los bebes porque hasta que no empiezan a caminar o decir sus primeras palabras o emitir sus primeros sonidos no me resultan entretenidos aunque reconozco que algo me impulsaba a visitarte mas de lo que yo esperaba.
Mientras caían las hojas del calendario en mi mente se quemaban frases recurrentes tras hacerse realidad ante mis ojos. Es cierto... creciste muy rápido. Si, también cambiabas mucho en una semana. Vale, había que disfrutar porque el tiempo vuela...
Sin apenas darme cuenta empezaste a abrir mas los ojos y reconocer aquel silbido con el que te llame desde el primer día que irrumpiste en mi mundo. Ya me ibas mirando y haciendo familiar mi voz y antes de suspirar dos veces ya gateabas por la casa y refunfuñabas desde el suelo por querer explorar todos los lugares que tus inocentes ojos atisbaban.
Te diré que me recordabas tanto a ese "refugiadin" que fui hace ya tanto tiempo que me gustaba mirar como ibas subiendo escalones de tu juego.
Tengo tu imagen grabada en mi archivo de emociones dando esos titubeantes primeros pasos por mi casa con ese extraño vaivén descordinado que tienen los niños al empezar a caminar. Y yo como un idiota enseñándote todos los rincones de las habitaciones dándote la mano.
Tras el hito de esos primeros paseos llego la emoción de tus primeras palabras y nunca mas volví a ser Jonatan y "Tio Tan" paso a engrosar la lista de identidades de mi vida.
Ahí ya empezamos tu y yo a conectar mas. Con palabras y movimiento ya podíamos tramar juntos.
Palabras, canciones, charlas... Que buenos ratos echamos juntos.
Has cargado mi disco duro de emociones y no se como consigues que aunque no me estés prestando atención te tenga que tener cerca y verte cada segundo.
Cuantas alegrías congeladas en imágenes en mi cabeza... Seguro que no te acuerdas cuando te puse mis zapatillas gigantes, cuando te metí en la maleta, la primera vez que te empuje en un columpio o aquel día que fui a recogerte al colegio... ¿Pues sabes? Yo no lo olvidare nunca. Solo pensar en ti cuando me abrazas y me das un beso o cuando sin motivo ninguno me dices que me quieres empaña mis ojos con mezcla de orgullo y alegría.
Eres el amor mas puro que he tenido nunca y esa chispa que da fuerza y mueve montañas...
Cuatro años ya mi "Monito" y sigues educando, alegrando, sorprendiendo y llenando mi corazón...
Felicidades.
















