Encontré algunas fotografías que tomé del cielo en mi celular, me acorde de ti y como no supimos ir más allá. Si, el cielo me recuerda a ti, porque lo que siento al mirarlo es parecido a lo que sentía cuando te miraba a ti. Sé que fuimos algo sin un nombre pero... ¿Para sentir se necesita un nombre?.
Eres como el cielo porque estás en todas partes, cuando camino bajo el empíreo gris, estas ahí y recuerdo tu vulnerabilidad cuando solíamos un poco tristes conversar. Cuando camino bajo el naranja del alba recuerdo como aquella tonalidad te fascinaba, lo mirabas con ojos de amor, mientras yo te miraba a ti con la misma pasión.
Ahora me recuesto sola sobre el pasto del parque, imaginando que estás a mi lado mirando el arte sobre nuestras cabezas apropiarse, veo las nubes que imagino suaves, como tu tacto cuando calmaba mis tempestades.
El cielo luce esplendido, resplandeciente como no lo estaba hace mucho, completamente ajeno a lo que siento por dentro, lo observo y ahí estás, cierro los ojos y también estás. Percibo mi rostro inundado pero a la vez sonrió, la descripción perfecta de como las cosas eran contigo.
Contigo toqué el cielo,
No, tú fuiste el mismísimo cielo.



















