@miancini sent: ¿Quieres ver tu regalo?
“He oído: ¿regalo? ¡Claro que quiero!” Con la ilusión de un niño, los ojos le hacían chiribitas ante la idea de recibir un obsequio, fuera grande o pequeño. Nunca nadie escucharía de su boca esa frase de falsa modestia a lo no tenías porqué, porque él siempre estaba dispuesto a recibir regalos. “Como sea Bowie saliendo de una caja y saltando a mi cara, olvídate de que te invite a la fiesta”.















