Era una caja enorme de colores carmesí la que cargaba la joven duquesa, pero a pesar de esto, la sonrisa enorme que sus labios esbozaban para adornar su rostro no se deshizo debido al peso de esta, ya que era el regalo de su adorada Alice, o como a ella le gustaba llamarle, "su hermanita". -- Feliz cumpleaños, Alice, este es un regalo de mi parte, espero que te quede. -- guiñó un ojo al dar una pista sobre lo que había dentro de la misteriosa caja: un vestido de tonos naranjas y rojizos.









