Black Wolves Saga Last Hope Memory 46: Fuerte mirada [Historia General 1]
La protagonista quiere comprobar si Zara se ha percatado de cierta posibilidad.
Continue Reading
Fiona: ...Oye Zara, ¿puedo preguntarte algo?
En voz baja dije el nombre de Zara, mientras me acercaba lentamente a él, quien estaba limpiando las herramientas para dispensar medicina.
En verdad puede que exista la posibilidad de que ya se haya percatado. Al pensar en eso me siento asustada.
...Pero si quiero confirmarlo, entonces no importa cómo lo vea, debo preguntarle a Zara.
Zara: ¿Qué sucede señorita? ...Tiene una expresión bastante seria.
Fiona: Puede que esté seria... Ya que existe la posibilidad de que yo también me haya contagiado de zodiva, ¿no?
Zara: ¿Le preocupa la posibilidad de que haya contraído zodiva?
Fiona: Así... es. Puede que el zodiva empiece a afectar a mí cuerpo y eso también me pone un poco nerviosa.
Fiona: Pues, es que no he pensado mucho en ello. Más importante... si yo me hubiera contagiado de zodiva.
Fiona: Entonces sería una portadora... ¿verdad? El inhibidor que me diste no puede curarme por completo.
Fiona: ...Me da miedo. Estoy preocupada. ¿Está bien que permanezca en la misma habitación que todos ustedes?
Fiona: Desde hace un rato me he preguntado... ¿qué debería hacer si resulta que estoy infectada?
Confío en los inhibidores de Zara. ¿Pero qué haré si los síntomas han avanzado tanto que la medicina no resulta efectiva?
Si por mi culpa Nesso y los demás contrajeran zodiva.
Fiona: Al menos sería bueno que me permitieran dormir en una habitación diferente.
Fiona: Si estamos en habitaciones distintas las posibilidades de contagio disminuirán un poco, ¿no?
Puedo notar como la preocupación invade mi corazón.
Estoy segura de que Zara será quien se sienta más culpable si Nesso y los demás se enferman de zodiva.
A pesar de que Zara no tiene la culpa de nada. A pesar de que yo soy la culpable.
Eso es a lo que más le temo.
Zara: Señorita... por favor confíe en mí. Usted me tiene a su lado.
Sin embargo, Zara estiró su brazo hacia mí y suavemente tomó mi mano.
Como si intentara darme valor, como si me envolviera amablemente.
Zara: Zodiva es una enfermedad tétrica y complicada de tratar. Yo lo sé perfectamente.
Zara: Sin embargo... es porque lo sé que puedo decirlo. Por favor confíe en mí.
Zara: Ya que hasta ahora la he curado con mis medicamentos cada vez que usted ha caído enferma.
Zara: Y a partir de ahora seguiré haciéndolo-- incluso si se trata de zodiva.
Zara: Incluso si usted llegara a contagiarse de zodiva, yo definitivamente la salvaría, sin importar qué.
Zara: ¿Podría confiar en mí, señorita?
Me observa con una poderosa mirada. Soy incapaz de apartar mi vista.
Gracias a la fuerza de su mirada el terror que apretaba mi pecho se desvaneció.
Las palabras que deseaba escuchar me aliviaron y me envolvieron.
Fiona: Por supuesto... por supuesto Zara. Yo creo en ti.
Fiona: ¿Pero... en verdad está bien?
Fiona: ¿Está bien que me mimes tanto?
Zara: ¿Qué está diciendo? Si usted siempre es caprichosa conmigo, señorita.
Fiona: Uh. E-es... verdad. Es raro que lo diga recién ahora.
Si me dice eso me veo incapaz de responderle. En verdad es tarde para decir eso después de que le he solicitado tantos caprichos.
Sentí mis mejillas calientes y aparté la mirada de Zara... y entonces me percaté.
Fiona: Zara... ¿Estás sonriendo?
Zara: Sí, puede que lo esté.
Fiona: ¿Por qué? ¿Fue tan divertido?
Zara: No, puede que sea porque estoy feliz.
Sonreía de oreja a oreja. Desconocía el motivo, pero no parecía que se estuviera riendo de mí.
...Si se encuentra feliz, entonces creo que es suficiente.
Pero por alguna razón no podía aceptarlo. No estaba enojada... solo me sentía así.
Fiona: Se siente injusto.
Fiona: Es injusto que solo tú sepas muchas cosas.
Zara: Es normal, ya que yo soy su mayordomo.
Zara: No puedo saber menos que usted, señorita.
Zara: Por eso... no se contenga y cuente conmigo.
Zara: Ya que en conocimiento, sobre todo en el de medicinas, no pienso perder ante nadie.
Mi ansiedad provocada por el zodiva no había desaparecido por completo.
Pero estoy segura de que podré lidiar con ella. Ya que Zara está a mi lado.
Y también Nesso, Pearl, Richie y el amigo de Nesso, Elza.
Fiona: (Desearía poder curar también a Rath.)
--Era como en los cuentos de hadas, deseando algo imposible.
Siguiente: [50 La distorsión de Weblin]