*manito doble xq vale por theo y simon*
send me a 👋 for my muse’s first impression when they first saw (not met) your muse.
     Seis am de la madrugada, Elaia insistiĂł aquella mañana en alcanzarla hasta el colegio (aĂşn no conocĂa muy bien el comino y, aunque le costo admitirlo, ya habĂan pasado dos veces dĂłnde su orientaciĂłn le jugĂł una mala pasada y terminĂł perdida), fue cuando la pelirroja al volante doblĂł en aquella esquina de Limbo que el semáforo la obligĂł a frenar, justo para el desfile de los maquillajes corridos y cuerpos cansados que salĂan del antro. Entre la multitud, el aura apagada del chico de tez pálida logrĂł capturar su atenciĂłn, el joven sacaba su petaca platinada y seguramente le daba el quinto trago de la mañana, una curva torcida pudo distinguir en los fauces rosáceos del masculino y su ceño se frunciĂł con ligereza para que su interĂ©s furtivo por aquel muchacho no fuese evidente para las orbes de la mayor a su lado. Lo encontrĂł lindo, arruinado, pero lindo.
      Sus orbes danzaban por los libros nuevos que habĂa adquirido, todos eran de diferentes materias y los ejemplares ni siquiera eran suyos, los habĂa sacado de la biblioteca escolar tan sĂłlo para hacer unas fotocopias y ponerse al dĂa en las materias, pero aquellos desconocidos tenĂan que estar demasiado concentrados en su platica como para no verla venir y asĂ ocasionar la colisiĂłn de cuerpos que terminĂł con su material de estudios esparcidos por el suelo. Unas manos extranjeras comenzaron a juntar aquellos pares que estaban a una mayor distancia de su anatomĂa, sus orbes entonces viajaron hacĂa el semblante del mayor en busca de ponerle un rostro a la ayuda tan inesperada como bien recibida. Más allá del notorio atractivo, la nobleza del gesto logrĂł nublar todo eso encontrándose tan sĂłlo con un joven amable que no hizo más que dedicarle una mueca en silencio.