Se que estás pasando un mal momento, pero eso no importa, mi amor por esos colores jamás los perderás. Aunque hablen mal de ti, yo les recordaré: aquellos 10 años en ascenso; 120512 tú regreso, esa final en el Azteca en la que ganaste 5-1, o la final pasada en la que durante el torneo tenías un mal lugar en la tabla y en la que para unos "apostaste" por la Libertadores, pero los milagros existen y te coronaste BICAMPEÓN. No hay nada como verte jugar, escuchar a la porra alentarte, ver a decenas de familias enseñándoles a sus hijos el amor que te tienen. Porque no importa si vas de local o visitante, si llueve o hace frío, apoyarte en las buenas y en las malas, es de verdaderos aficionados. Club León, gracias por tantas alegrías y también tristezas que me has dado, pero GRACIAS por enseñarme a que jamás me verán vencido.