El maguey, así como el “alcohol perfecto” del mezcal, no tienen mescalina. El alcaloide se encuentra en el botón de mezcal o peyote, pero el mito se ha extendido por el parecido entre las palabras. Sin embargo, el mezcal tiene vida propia: “Cada vez que lo hacemos es como si naciera un bebé, cada uno se comporta diferente”, dice Pascal. Lo mismo se puede decir de sustancias orgánicas como la miel, “el alcohol siempre busca por donde salirse”. Además de tener vida, el mezcal tiene un espíritu oculto que se manifiesta al ingerirlo. Sí, lo mismo sucede al beber una infusión como el té o el café, y las bebidas “espirituosas”. Solo que, a diferencia de esas bebidas, el mezcal tiene conciencia. Es la “conciencia vegetal” que describió William Burroughs, la que puede encontrarse en las plantas de conocimiento y sus derivados.
El texto que hice sobre el mezcal Gwidor:
http://www.yaconic.com/destilar-mezcal/















