No actuemos como las multitudes, que hoy dieron voces engrandeciendo a Cristo y días después también, pero esta vez condenándolo. Pensemos, entendamos y conozcamos, antes de dejarnos arrastrar por otros, ni permitamos que las dificultades o desconocimiento nos lleven a apartarnos de Cristo si ya estamos en Sus caminos, que solo conducen a salvación. ¡El Señor te bendiga!















