“Don’t freak out. Just trust me.”
Pero ¿cómo podía? ¿acaso tenía un posgrado en cómo sacar tarántulas de tu departamento y salir ileso en el intento? porque lo tomaría de ser existente. Se recogió, enredando sus brazos con el tembleque de sus piernas al borde del sillón, lo más lejana que pudo estar del punto de encuentro. “¡Sácala, sácala ya!” chilló, estremeciéndose ante la sensación que la imagen hacia correr por su espina. “¿Cómo no te dan asco?” y no era por el efecto que podía causar una picada de las mismas, sino el disgusto que su apariencia creaba en ella. ( @kingluccs )












