Claro que conocÃa como era una escuela, pues habÃa asistido a una hacÃa un par de años. Pero al ver el edificio frente a ella, solo pudo quedarse parada observándolo mientras hablaba por celular.
—Joe no toques mis cosas. Marcus está de mi lado, no va a dejarte quedarte con mi habitación. ¡No me estoy mudando por siempre, por favor! AvÃsales a mamá y papá que llegué bien, tengo aún menos recepción que antes. ¡Los veré pronto! —al colgar el teléfono, se quedó mirando a su hermano sonriendo en la foto de contacto— Bueno, debe haber gente agradable aquÃ. —murmuró mientras esperaba con sus maletas a que le dijeran que hacer—