Si el pasado te sacude, es porque aún lo vives. Si el pasado tiene nombre aún lo amas. Si te siembra la duda, te estremece y te vibran los átomos del exceso de energía liberada es nada más y nada menos la continuación de un pasado inconcluso, un presente que no se vivió, un amor que no se dió.
Un amor que no se dió.
Cristóbal Ruíz














