En la imagen aparecen el Señor González, Arturo Huizar, Fratta y un incipiente reporterito que se había colado al “camerino” de un concierto que se organizó en el Museo de la Ciudad de México. ¿Qué quería? Hacer entrevistas. Una de ellas me llevó tiempo después a la casa de Arturo Huizar, para platicar de Luzbel, de heavy metal, de sexo, drogas y rock and roll. Curiosamente éramos vecinos. Vivíamos en Jardines del Sur, en Xochimilco. Arturo solía moverse en bicicleta y a todo mundo saludaba como “brodereitor”. Cantaba como los grandes. Era además un buen tipo. Esa vez, cuando salí de su cada después de una hora de charla, me acompañó a la calle porque quería comprarse unas cervezas. El alcohol, como muchas leyendas de la música, era su perdición. Hoy me entero que falleció. La diabetes lo había doblegado desde hace tiempo y al final, sofocó la hoguera que ardía en su garganta. Para él, seguramente no habrá homenajes, grandes coberturas periodísticas ni discos tributo. Pero quienes tuvimos el privilegio de escucharlo cantar, sabemos que ahora mismo se encuentra exigiéndole a otro célebre personaje: “Por piedad, bájate de tu cruz”. ^ ^ ^ ^ ^ ^ ^ ^ ^ ^ ^ #luzbel #huizar #arturohuizar #cantante #dep #heavymetal #pasaportealinfierno #singer #rocksinger #rip #death #tribute https://www.instagram.com/p/B_axLwBDkxA/?igshid=ssei9hwt59ow












