La muerte del arte - El surrealismo
Después de la primera guerra mundial, una guerra que se suponía terminaría con todas las guerras, Europa se encontraba en un periodo de transición, la explosión de innovación en las artes y ciencias generó nuevas corrientes científicas, artísticas y filosóficas que marcarían el resto del siglo.
En París, André Breton un joven doctor hecho poeta se encuentra con las teorías psicoanalíticas de Sigmund Freud y decide expandir sobre ellas en su trabajo. Este proceso de experimentación lleva a la creación del método de escritura autónoma y a la publicación del manifiesto surrealista en 1924.
Breton buscaba combinar la realidad subconsciente con la consciente para liberar a la imaginación, creando una superrealidad o “surrealismo” que permita romper con paradigmas y avanzar como sociedad.
El surrealismo nace en la poesía, con el uso de “imagen surrealista” conformadas por la unión de realidades ajenas, la imagen se mide o “escala” basado en la “chispa obtenida” o la reacción que recibe del espectador.
En teoría literaria una “imagen” es algo que describe un objeto, hecho o sensación, estas imágenes no siempre apuntan a la vida real, un claro ejemplo es la obra “Campos magnéticos” de Breton y Philippe Soupault, creado con la técnica de escritura autónoma.
El surrealismo pudo haber nacido en la poesía, sin embargo, se extendió a todas las ramas del arte, algo que el mismo Breton reconoce en su manifiesto:
“Por lo demás, los procedimientos surrealistas reclaman mayor amplitud todavía. Cualquier medio es bueno para obtener de ciertas asociaciones las instantaneidad requerida.”
En su libro “Así habló Zaratustra” Friedrich Nietzsche habla sobre el superhombre, lo concibe como un niño, de la misma manera Betron describe al surrealista como alguien que revive su infancia:
“El espíritu que se sumerge en el surrealismo revive con exaltación lo mejor de su infancia”
La idea detrás de la figura del niño es la de curiosidad, experimentación, un espíritu que no está copado por las leyes y restricciones de la sociedad humana, alguien con alma de niño está destinado a moverse, a cambiar, a re-pensarse cada cierto tiempo.
Un movimiento como el del surrealismo con su apertura a diferentes medios y su rechazo a las reglas establecidas está destinado a morir, al igual que el superhombre de Nietzsche es una entidad que se cambia a sí misma, se quita y se pone, se transforma perpetuamente, es DADA es Cubismo, es arte!
Por lo tanto el arte está destinado a morir, a dejar de ser lo que es y convertirse en algo nuevo, el arte de hoy no será el de mañana, así como no es el mismo de ayer, el arte debe morir cada cierto tiempo, de lo contrario se convierte en religión.










