“ acabamos de cerrar hace exactamente... ” la fémina que se encontraba a medio desatar uno de sus patines, mientras el otro colgaba de su pierna, dejó aquella tarea a medio cumplir para ver por sobre su hombro a aquel reloj enorme blanco y negro que se colgaba en la pared opuesta de aquel restorán de mala muerte. “ dos minutos, y el día ha sido bastante largo la verdad. ” esa era su manera de decirle al cliente que no molestara, que no habrían patatas fritas o refrescos helado para el / ella / elle, que no la jodiera. en su defensa, había sido un exhaustivo día de verano que se había hecho interminable y la fémina necesitaba de un merecido descanso. @pvnkrxt liked this for a starter








