La brisa de la gélida noche pegó en su rostro una vez que salió al exterior, dejando atrás una fiesta en la que parecía estar cada vez más ajena. La música retumbaba a sus espaldas, aliviada de poder escapar momentáneamente de aquél ambiente que con el tiempo se hacía más pesado y por ende también su novio. Se sorprendió al ver a la silueta del castaño allí, creía que se encontraría sola pero su compañía nunca venía mal sobretodo cuando se encontraba aburrida; “¿Tienes fuego?” Fue lo primero que dijo tras sacar su cajetilla de cigarros del bolsillo delantero. Su rostro claramente expresaba lo desconforme que se encontraba más nunca lo admitiría en voz alta, sólo trataba de convencerse de que con el tiempo todo mejoraría. @amidnightish
















