No me pasa nada.
Es difícil pensar sin problemas cuando el mundo transcurre en piloto automático.
No es sano este silencio: un mar plano, sin olas. Genial al comienzo, insoportablemente gris después.
Necesitamos que nos revuelquen, que nos sacudan los huesos para volver a emerger y nadar contra corriente.
Fuiste mi marea. Hoy sos solo este horizonte Calmo, inalcanzable.

















