HASERA
Los días en Hasera han acabado y es hora de continuar, no sin antes contarles un poco de nuestra experiencia orgánica.
Hasera Organic Farm es una granja de permacultura donde tienen lugar a lo largo del año múltiples cursos y seminarios. También es posible realizar visitas de un día o, como nosotros, quedarse varias semanas. Estando aquí hemos aprendido nociones básicas de permacultura como: plantar, recolectar y almacenar diferentes cultivos, técnicas de aprovechamiento de espacio para hacer permacultura urbana, manejo de pestes...etc. Todo esto a través de tareas o quehaceres diarios.
La granja la dirige un hombre llamado Govinda Sharma con la ayuda de su esposa Mithu (una increíble cocinera). Govinda, agricultor de profesión es uno de los principales promotores de la agricultura orgánica en Nepal. Cuentan con la ayuda de Bishnu, el encargado de la finca quien con 14 años de experiencia en cultivos orgánicos conoce estas tierras como la palma de su mano.
El día empieza tan temprano como quieras, aeso de las 4:15 ya se puede escuchar a Govinda preparando a las vacas para ser ordeñadas, por lo general nosotros estamos listos después de un té de buena mañana a las 7am. Trabajamos duro (la vida de campesino no es muy amigable con el lumbago) hasta las 9:30 que es cuando se desayuna, eso si, nada de huevitos revueltos o tostadas con mermelada, acá el desayuno significa un gran plato de arroz, un tazón con sopa de lentejas, verdura salteada con papa y algún tipo de encurtido, considerando que todo lo anteriormente mencionado va por raciones dobles. De las 10 en adelante quedamos a disposición de Bishnu o de Govinda, cada día es una cosa diferente: hemos recolectado ajos, té, ciruelas, plantado pimentón, lechuga y "chilly", hemos construido verjas y paredes con adobe, también hemos pintado habitaciones.
Una de las actividades que más le gusta a Che es ayudar a un grupo de mujeres que trabaja cosiendo eco-pads. Una empresa taiwanesa trabaja en colaboración con Hasera en la elaboración de toallas higiénicas reutilizables ampliado la oferta laboral para las mujeres de la zona.
A las 3pm es hora del snack, cambia casi todos los días y va desde curry de verduras hasta harina de maíz salteada (el sabor es exactamente igual al de las arepas Santandereanas que tanto le gustan a mi papá) con yoghurt.
Para reposar las comidas no hay mejor plan que el de sentarse debajo del árbol de ciruelas y comer hasta la saciedad, son deliciosas!
Más trabajo de granja, hay que darle de comer a las vacas, a los pollos, hay que seleccionar granos y cocinar la cena. Después de cenar, 8pm, queda poco que hacer más que nada por que estamos cansados hasta los huesos.
La vida de campo es tranquila, no hay muchas preocupaciones a corto plazo más allá que la de evitar que los topos se coman los cultivos, no obstante no es fácil y requiere muchos conocimientos y mucha planeación, no es cosa de azadón y ya está. Nos veo en una granja cultivando nuestros propios alimentos, es una sensación muy agradable saber de donde viene tu comida, saber que la sacaste tú de la tierra y que no está llena de productos químicos varios.









