15 minutos
Cada que me ves es como entrar en la madriguera del conejo, sus ojos me envuelven opacando a mi alrededor cada detalle que pudiese desviar un gramo de mi atención hacia ellos. Tan intrigantes como peligrosos, 15 minutos se reducen a segundos y sin saber bien a donde voy sigo adelante porque mientras más tiempo pasa…más me encantan.











