SEND âSHHHâ TO CUDDLE MY MUSE AFTER A VERY ROUGH DAY
@sweethorizon-stories
Eran pocas las veces en la que el vampiro mostraba algĂșn signo de agotamiento o fastidio. Generalmente lidiaba con las cosas Ă©l solo y trataba de ponerles soluciĂłn, sin embargo, habĂa dĂas como este en el que necesitaba un respiro.
Vivir entre humanos era difĂcil, pero lidiar con los otros seres fantĂĄsticos era lo que resultaba agotador. Especialmente con los hombres lobo, pues aunque no eran tan longevos como los vampiros, su nĂșmero incrementaba a gran velocidad y les era mĂĄs fĂĄcil fusionarse con la vida de los humanos... ah, a veces nada pintaba bien.
Por ello habĂa regresado de una reuniĂłn con otros dos clanes y estaba completamente fastidiado. HabĂa lanzado su saco y sus zapatos a un rincĂłn de la habitaciĂłn y se recostĂł en la cama. Aunque no necesitaba una para dormir, siempre le venĂa bien el descansar unos momentos.
Minutos despuĂ©s su esposa se le habĂa unido para disfrutar de un momento de calma, pero el pelirrojo seguĂa algo frustrado y molesto.
Por ello, al estar acurrucados, clavĂł de un momento a otro sus colmillos en el cuello de la albina, comenzando a succionar de una forma tosca sangre que mantenĂa la vampiresa.
Aunque beber sangre directamente de los humanos era una experiencia exquisita para Kendrick, hacerlo desde su esposa era mil veces mejor.
-- Mucho mejor.










