Y es que no todo era tan cierto, a veces era azul, otras blanco, pero nunca rosa, ese rosa que el mismo cielo demostró que no existe, esto era real, tan real que dolía, que desgarraba, que imaginaba, tan real que yo le amaba, tan de felicidad y a su vez debilidad, y así aprendí que el amor no tendrá definición, que no sera de color, pero que ese rosa pastel jamás existió, porque todos tenemos un concepto distinto se amor, y eso el lo que hace vibrar al corazón.










