Solo se aceptan buenas noticias
“Si nadie trae problemas a tu oficina, preocúpate: o no los ven, o ya no creen que los escucharás.”
Bienvenidos sean los problemas, no solo las buenas noticias
Soy un ferviente creyente en eso de aprender de los errores, y quizá por eso cometà tantos en mi vida laboral.
Pero uno de los más notables fue tratar de evitar las malas noticias dentro de mis funciones.
Hubo un tiempo en que, como gerente de OrganizaciĂłn y Sistemas, tenĂa sobre mi cabeza un cartel que decĂa:
“Esta es la oficina de Organización y Sistemas. La de milagros se ha mudado de edificio.”
Me parecĂa ingenioso.
Los visitantes lo leĂan, sonreĂan y hasta soltaban alguna broma.
Pero con el tiempo noté algo sutil: mis colegas se mostraban reticentes a pedir cosas nuevas.
Casi todos empezaban con un titubeo:
“No sĂ© si esto podrĂa considerarse un milagro, pero tengo un problema y necesito…”
Fue entonces cuando entendĂ que ese cartel, tan simpático para mĂ, generaba un bloqueo emocional en los demás.
Les recordaba que sus problemas podrĂan ser recibidos con fastidio, o peor aĂşn, con resignaciĂłn.
Claro, ellos no tenĂan por quĂ© saber lo complejo que podĂa ser resolver lo que pedĂan. Mi funciĂłn no era juzgar la dificultad del problema, sino buscar caminos posibles para solucionarlo.Â
Asà que bajé el cartel.
Del sarcasmo al aprendizaje
Tiempo después, intenté otro enfoque.
EmpecĂ© a repetir una frase que me parecĂa práctica y formadora:
“Si me traes un problema, tráeme también la solución que imaginas.”
La intenciĂłn era buena.
QuerĂa que mi oficina no fuera un depĂłsito de quejas, sino un espacio donde florecieran las ideas y se transformaran en buenas noticias.
Pero pronto descubrà otro efecto colateral: muchos no se animaban a proponer soluciones, por temor a equivocarse o porque pensaban que “no era su rol”.
El remedio habĂa sido, otra vez, una barrera.
La tercera fue la vencida
Entonces cambié mi enfoque —y esta vez para siempre—.
Hoy sigo usando una frase que se volviĂł mi mantra profesional:
“¡Bienvenidos sean los problemas, porque nos dan la oportunidad de mejorar!”
Crear una cultura donde los problemas se acepten como oportunidades no es sencillo. Cuesta horrores.
Hay mucho miedo de ser visto como “el que siempre trae problemas”.
Y aunque ya no haya carteles ni frases intimidantes, los filtros internos siguen funcionando: la gente calla por miedo al ridĂculo, a la crĂtica o al simple “no te metas”.
El lĂder tambiĂ©n debe cambiar
El primer paso para revertir esto es convencerse uno mismo.
Si el lĂder no cree genuinamente que los problemas son el punto de partida del aprendizaje, el resto del equipo lo percibirá de inmediato.
Una de las transformaciones culturales más fallidas que presenciĂ© fue la de un lĂder que se negĂł a cambiarse a sĂ mismo.
TenĂa el mejor plan, los recursos, la estructura… pero su ego era un muro.
Su equipo, por imitaciĂłn o miedo, lo siguiĂł en la inercia.
Todo el proceso fracasĂł.
El liderazgo no se impone: se contagia o se bloquea.
De las jinetas al equipo
También es esencial evitar que el cargo pese más que las ideas.
Las jerarquĂas pueden ordenar, pero nunca deben sofocar.
Instalar una cultura donde cada problema sea visto como una oportunidad de mejora compartida requiere comunicaciĂłn constante, transparencia y humildad.
Hay que escuchar más y juzgar menos, aceptar que las mejores ideas pueden venir desde cualquier escritorio, taller o pasillo.
Y sobre todo, mostrar que uno también se equivoca.
La transparencia no se declama: se practica.
Cuando la organizaciĂłn entera juega al mismo juego
El cambio cultural se completa cuando toda la lĂnea de mando adopta el mismo comportamiento.
Que un lĂder escuche no basta: hay que lograr que cada supervisor, coordinador o jefe haga lo mismo.
Solo asĂ los problemas fluyen sin miedo ni filtro, y se convierten en motor de mejora.
Cuando eso ocurre, resolver problemas se vuelve un deporte colectivo.
Y el lĂder ya no necesita poner carteles, porque la organizaciĂłn entera juega en el mismo equipo.
Como decĂa Albert Einstein:
“En medio de la dificultad yace la oportunidad.”
Y en el mundo empresarial, los problemas no son piedras en el camino; son los peldaños para subir más alto.
Servicios relacionados
DiagnĂłstico Organizacional
GestiĂłn del cambio organizacional
Coaching personal o grupal
CapacitaciĂłn en competencias
Diseño e implementaciĂłn de mentorĂas
Otros links interesantes
Visite nuestro blog con nuevas notas cada semana
Videos instructivos en nuestro canal de youtube
Actualizaciones, novedades y mucho más














