welcome to bay pointe
gavin blake ; shuffle

seen from Austria
seen from France
seen from China

seen from United Kingdom
seen from United Kingdom

seen from United States
seen from India

seen from Australia
seen from United States
seen from Brazil
seen from France
seen from France

seen from United States
seen from China

seen from Malaysia

seen from United States

seen from United States
seen from United Kingdom
seen from United States
seen from Germany
welcome to bay pointe
gavin blake ; shuffle

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Nigdy nie czułem się jednocześnie tak wstrząśnięty i tak zakochany. Gdybyś mi powiedziała w dniu, kiedy się poznaliśmy, że złamiesz mi serce i że mina dni, miesiące, nawet lata, a ból nie przeminie, i tak bym się w tobie zakochał.
Gail McHugh – Collide
”Did you know mental abuse can make a victim feel depression, anxiety, helplessness, nonexistent self-worth, and despair? But that doesn’t matter because your feelings don’t count, and you don’t realize they never will. Sometimes the abuser makes you think they count. Then you’re back to thinking that you’re the one who belongs in an institution, not them. But on the norm, your needs or feelings, if you actually have the fucking courage to express them—and most women don’t—are ignored, ridiculed, minimized, and dismissed. You’re told you’re too demanding, or there’s something wrong with you. Basically, you’re denied the right to feel… anything.” - Pulse (Collide #2), Gail McHugh
—Estoy diciendo esto porque dicen que el aliento es robado durante un beso apasionado. Eso no es cierto, Gavin, porque, literalmente, no puedo respirar antes de que tus labios siquiera toquen los mĂos. Lo intento, pero no soy capaz de lograrlo. No puedo pensar cuando me miras. Me desnudas la mente. Siempre lo haces y es hermoso y consumidor. Es mágico y todo lo que se supone que una chica debe sentir. Se dice que estás realmente enamorado de alguien si tu piel se estremece con su tacto. La mĂa pica cuando escucho tu voz, y no necesito que me toques. Puedo sentirte cuando no estás cerca de mĂ. Te siento en mis sueños. Te sentĂ cuando estabas a miles de kilĂłmetros de distancia. Me asustaste al momento en que te vi, y creo que es porque sabĂa, sĂłlo sabĂa que iba a enamorarme de ti. No sabĂa que nuestros mundos ya estaban entrelazados, pero mi corazĂłn de alguna manera sabĂa que te pertenecĂa desde el principio. No creĂa que un dolor tan profundo existĂa mientras estuvimos separados, pero tampoco creĂa que un amor como el nuestro existĂa. Me has demostrado que si. Me has demostrado lo bueno cuando habĂa maldad. Me has dado placer por encima de todo mi dolor. Me has dado la vida cuando pensĂ© que estaba muerta.
Pulse (Collide #2), Gail McHugh
—Cuando te miro, me siento como si estuviera mirando a la otra mitad de mĂ mismo. TĂş has llenado el espacio vacĂo en mi alma, y debido a eso, eres una diosa para mĂ. Esa es la forma en que siempre voy a tratarte. Por el resto de tu vida. Te prometo eso. Joder, lo prometo.
Pulse (Collide #2), Gail McHugh

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
—¿SabĂas que una de cada tres mujeres termina en una relaciĂłn mental o fĂsicamente abusiva? Pero lo más gracioso es que no se inicia de esa manera. Comienza maravilloso, tan cerca de todo lo que imaginaste que algo sĂłlido deberĂa ser. Luego, poco a poco, la relaciĂłn cambia y te preguntas si te estás volviendo loca. TĂş, literalmente, comienzas a cuestionar tu propia cordura. En un minuto, la persona de la que estás enamorado es amable y cariñosa, y al siguiente se están volviendo locos. Las primeras veces no les das importancia, asumes que están teniendo un mal dĂa, pero luego se convierte en un patrĂłn regular de conducta. La persona en el extremo receptor no es ajena a ella, pero comienzan culparse a sĂ mismos. —¿SabĂas que el abuso mental puede hacer que la vĂctima sienta depresiĂłn, ansiedad, impotencia, tener autoestima baja y desesperaciĂłn? Pero eso no importa, porque tus sentimientos no cuentan y no te das cuenta de que nunca lo harán. A veces el abusador te hace pensar que cuentan. Luego vuelves a pensar que eres alguien que pertenece a una instituciĂłn, no ellos. Pero en la norma, tus necesidades o sentimientos, si realmente tienes el jodido coraje para expresarlos —y la mayorĂa de las mujeres no lo tienen— son ignorados, ridiculizados, minimizados y destituidos. Te dicen que eres demasiado exigente, o hay algo mal contigo. Básicamente, tienes negado el derecho para sentir… cualquier cosa. —A veces te distancias de tus amigos o tus seres queridos. A veces ni siquiera tienes permitido tener amigos. A pesar de que le has entregado a esa persona tu corazĂłn y tu alma, su comportamiento se vuelve tan errático, es como si sintieras que estuvieras caminando sobre unas minas. Pero sigues amándolos porque no eran asĂ cuando se conocieron, asĂ que sĂłlo parece obvio que sea tu culpa. Entonces —aquĂ está la parte histĂ©rica y lo retorcido que se convierte todo esto— comienzas a inventar  excusas para su comportamiento inexcusable en un esfuerzo por convencerte a ti mismo que es normal. En la realidad, te esfuerzas para convencerte a ti mismo que eres el responsable de que se conviertan en el monstruo que se han convertido.
Pulse (Collide #2), Gail McHugh
—Te amo, —susurrĂł Gavin, rompiendo poco a poco el beso. AĂşn ahuecando sus mejillas, Ă©l bajĂł la cabeza y apoyĂł su frente contra la de ella—. Quiero romper las reglas contigo. Besarte apasionadamente cada dĂa. Hacerte sonreĂr cuando estás a punto de llorar. No quiero arrepentimientos entre nosotros. Quiero que nos riamos juntos hasta que no podamos respirar y que nos duela. NingĂşn hombre jamás te amará de la forma en que voy a amarte, Emily. TĂş lo eres. Mi Ăşltimo. MĂ por siempre.
Pulse (Collide #2), Gail McHugh
–Soy yo quien debe darte las gracias a ti. –No seas tonto, –se rió–. ÂżAgradecerme por quĂ©? –Por todo, Emily, –contestĂł, su voz y ojos suaves. Ella lo mirĂł, sus movimientos se detuvieron por su tono–. Gracias por enamorarte de mĂ. Gracias por compartir conmigo. Dios, gracias por no querer jodidamente matarme cada vez que te perseguĂ durante todo esto. SĂ© que te he puesto en una mala posiciĂłn, pero no podĂa... –Hizo una pausa, tomando un largo respiro mientras miraba su plato. Cuando llevĂł su mirada a la de ella, podĂa ver lágrimas en sus ojos rebosantes–. Yo no podĂa estar lejos de ti, –susurró–. Te sentĂ en el segundo que entraste en mi edificio. Caray, creo que te sentĂ antes de que entraras. Nunca he experimentado nada igual en mi vida. Todo brillĂł delante de mĂ, matrimonio, hijos, envejecer juntos. Me arrastraste, y supe... yo sĂłlo supe en ese momento que debĂamos estar juntos.
Collide (Collide #1), Gail McHugh