Algún dÃa los tÃmidos correrán por la tierra matando arrogantes
defendiendo con sangre
la poesÃa palpitante
y como poetas salvajes
bajamos desde las montañas indomables
hacia los pasillos del bajo fondo
donde queman las cosas en su derrame
ya me he cansado de las promesas
y yo ahora elevo mi canto
hacia la libertad
hacia la luna
o la sombra de un viejo hermano
me quedo con mi locura
a que con una pulcra sepultura
no quiero una lapida radiante
prefiero perderme en la espesura
fumando troncos
bebiendo rÃos
embriagados de poesÃa
yo quemarÃa hasta la misma iglesia
de la anarquÃa
con sus devotos
con sus apóstoles
con su sotana arpÃa
dame otro sorbo
vámonos pronto por la alegrÃa perdida
y despertar sobre un pájaro
en pleno vuelo extasiado
allá aquel mundo asqueroso
y aquà peldaño a peldaño
levantamos escaleras quiméricas
hacia lo mas alto
nuestra trinchera esta en nuestro fuego
y una metáfora estallando
la acción concreta son los poemas
de las penumbras confabulando
y no hay nada mas que decirnos
y no hay nada mas que decirnos
quizás nunca lo tuvimos
es el obstinado camino
son los palpito del alma
son los deseos del espÃritu.
8 9 puñaladas

















