un técito por la tarde, para mi reina de las praderas. la reina de cuba, la alegre y la danzante, que me ha dado cobijo y paz en sus brazos de sol y primavera. le hago una carta por la mañana, más monitos y dulces de guayaba, que te quiero con el alma y el corazón ferviente.
feliz cumpleaños, dulzura.
















