Tierra de âfantasistasâ malditos, por Vicent M.B.
Citando de memoria creo que el razonamiento de VĂĄzquez MontalbĂĄn era, mĂĄs o menos, que hoy dĂa es mucho mĂĄs fĂĄcil (e infinitamente mĂĄs comĂșn) ver a alguien cambiar de marido, de religiĂłn o no digamos ya de ideologĂa que de equipo de fĂștbol. Los plumillas que gustan del fĂștbol, o los simples aficionados con maña para escribir, han perorado ya largo y tendido sobre el tema, elaborando sesudasâŠ











