LETRA / LYRIC: Mientras la lluvia cae y gotas pasan por su cuello, ella quiere saber por que le paso todo eso. Nada más nacer las cosas comienzan a ir mal. No late su corazón y la logran salvar. Los errores de sus padres comienza a notar. Ella no es un regalo sino una factura más. La llamaron Lisa. Pero nunca sintió la suave brisa de la paz, pues su padre cada dÃa le pegaba más. A su madre alguna vez se lo quiso contar. Su única respuesta fue mandarla callar. Gastándose el dinero en joyerÃa nada mas, mientras sus hijos lloraban por un cacho de pan. Su hermano que la querÃa mucho la quiso ayudar pero acabo sólo encerrado en un correccional. Con 11 años y ya no podÃa más...
Por mi vida he tenido que luchar. Sin embargo le pondré un punto y final. Despedirme de mi perro nada más. No, nadie más.
Cada dÃa se ahogaba más. No podÃa evitar que le atacara la soledad. Su madre terminó internada en un hospital y al final tanta droga la terminó por matar. De su hermano mayor solo recibÃa ignorancia, al ver como se marchaba, siempre brotaban lágrimas. El dÃa menos esperado conoció una chica. Ella también habÃa tenido una difÃcil vida. Empezaron a hablar y se hicieron amigas. Se comenzaba a marchar la misantropÃa. Los años siguientes pasaron con alegrÃa. Incluso de un joven muchacho se enamorarÃa. Pero de pronto todo se destrozo, cuando su padre en su cuarto entro, y a ella la vio y la violó. Después de eso se intentó suicidar. Con 18 años y ya no podÃa mas...
Por mi vida he tenido que luchar. Sin embargo le pondré un punto y final. Despedirme de mi perro nada más. No, nadie más.
Años y meses pasaron. Se marcho su hermano. Su padre en la cárcel acabo encerrado. Y ella por miedo a estar sola se acabó casando con la primera persona que pidió su mano. Tuvieron dos hijos, una niña y un niño. Lisa a ellos solamente podÃa darles cariño. No querÃa verles pasear por su mismo camino. ParecÃa que ya habÃa salido del abismo. Hasta que un mal dÃa comenzó una discusión. Su marido le pegó y le partió el corazón. Y encima su mejor amiga también murió. En el rostro de sus hijos no halló salvación. Asà que a la barandilla de un puente subió. Y mientras la lluvia caÃa ella también callo. Nada se pudo solucionar. Con 25 años y ya no podÃa mas...
Por mi vida he tenido que luchar. Sin embargo le pondré un punto y final. Despedirme de mi perro nada más. No, nadie más.
(¡Yeah! Esta es una historia que podrÃa ocurrir en cualquier barrio. Asà que cuida de ti y de los demás. Paz y amor para todos. ¡Yeah!)
Y sigues recordándote que el mundo contigo a sido cruel. La vida tu quieres perder, y ya ves, no sirves para renacer.















