desde su perspectiva, las palabras eran casi redundantes: los sentimientos se leían con la claridad de un faro. la transparencia de su alma lo colocaba en una posición vulnerable, como un cristal al sol, y aún así, al ponerlo todo en palabras, la historia cambiaba de matiz. sus ojos hablaban con franqueza letal, mientras su boca permanecía sellada, una caja fuerte de vergüenza que escondía secretos que todos sus conocidos ya murmuraban delante de ellos.
“ sé un poco más específicx conmigo. ¿a qué te refieres exactamente con ( esto ) ? ” su voz se desliza con esa sonrisa ligera, juguetona, que obliga a bajarse la guardia. quizás, solo quizás, axel necesitaba revisarse a sí mismo; no todo era tan lúcido como creía.
se acerca sin pedir permiso, con la naturalidad de quien conoce el terreno ajeno mejor que nadie. sus dedos se posan sobre la mejilla, una caricia breve, casi etérea, que sin embargo deja un rastro eléctrico. es suficiente para que el aire entre ellos se vuelva denso, cargado de lo que no se dice. “ hay muchas cosas pasando ahora mismo. ”