Y recordando esos fajes
Suspiro...
Que tiempos tuvimos.
Que mojados quedamos.
Asà sin pensar tanto,cuando me acaricibias recuerdo como me estremecÃa,la respiración corrÃa,la sangre hervÃa. Aguantamos mucho. Nos tocamos mucho. Me conocÃ,te conocÃ: nos encontramos en un mar de besos y caricias, entre abrazo y toqueteo,entre pláticas y pelÃculas, paradas del bus, camino a casa, lugares obscuros...
Calentura pura, alegrÃa profunda, sonrisa natural y mucha adrenalina.
Ahora todo queda en la cama... comienza en la cocina,en el baño, en la mesa del comedor,al entrar a la casa, cuando manejas y te meto la mano al pantalón...
Que sabrosos fajes con los que comenzamos este cumbionon.











