Ex-Siniestro
Era una princesa, una niña con una risa contagiosa e inolvidable. El mundo se enamoraba de esa alegrÃa. Pero le hice tanto daño con mi indecisión, mis dudas, mis cicatrices. Al final gobernó el infierno y ahora es la reina de las furias y la fruta podrida.
Él era un gatito, jugaba con gameboys, cantaba y bailaba como si nadie lo viera y a nadie le negó una sincera sonrisa. Pero un dÃa lo asfixié con preguntas tontas, respuestas incesantes, lo tome tan fuerte que lo maté. Ahora es un lobo encadenado al vicio y algún dÃa traerá el fin del mundo.
Y con el paso del tiempo conocà al dragón hambriento, al miedo que sabe rico e incluso a un artista totalmente loco y hasta un cazador.
Pero me volvà loco por la luna, esa luz de la cual no puedes escapar en la oscuridad. Una luz que no calienta, que es silenciosa y que sólo cuando nadie la ve es cariñosa. La adoraba, la amaba porque aunque fuera tranquila y cruel siempre tenÃa un lado bueno, un lado tierno, una razón por la cual permanecer a su lado. Hasta que un dÃa me encarcelo en la indiferencia y no sabÃa porqué lo habÃa hecho y quizás nunca lo sepa.
Pero ahà encerrado en angustia me di cuenta que di lo mejor de mÃ, que superé mis inseguridades, que a pesar de no tener mucho todos los dÃas me levantaba con una meta, seguir adelante y amarte a pesar de nuestras deficiencias.
Y esta vez no lo convertà en alguien malo, en un ex-siniestro, esta vez tú optaste por ser alguien despiadado.Â
















