Yo evalúo, tu evalúas, nosotrxs evaluamos...
Chan, chan, chan... el momento ha llegado (bueno, un de varios que aún nos faltan). Luego de dedicar una parte importante a asimilar la promoción de la salud y sus trayectorias, de haber revisado ejemplos y visionar como aplicarla, hemos llegado a la parte de la evaluación.
Para mi la evaluación es un proceso. La definición de este proceso se ha transformado ampliamente a lo largo de mi vida. De manera general tiene esta connotación un tanto negativa, en la que estas siendo observada, enjuiciada, valorada. Desde pequeña una aprende que esta ante la constante evaluación y ojo crítico de todxs aquellxs expertxs en la materia de la vida. Luego, viene el paso a la evaluación "formal", entrar a la escuela, aprender esto o aquello, rendir el examen, terminar el trabajo. Y pareciera irrelevante en una unidad de promoción de salud, pero la verdad es, que así pasé unos 18 años de mi vida, yo y millones de personas mas insertas en un sistema educativo tradicional, y así aprendí a valorar al mundo y a mi misma en algunos binarismos más: buena-mala, lista-tonta, existosa-fracasada, arpobada-reprobada, etc. Después aprendí que existen los matices, que no se puede limitar la experiencia de la vida a si-no, blanco-negro, alto-bajo, y esa de manera sucinta es la experiencia individual/personal con la que construyo la evaluación.
Por todo esto intuía que la evaluación es un proceso, que tiene muchos mas elementos. La experiencia con esta o aquella asociación, con este o aquel programa, con uno y otro trabajos me hizo incrementar la sospecha de que la evaluación iba mas allá de palomear unos cuantos puntos de la lista y a veces calificarlos.
Después conocí el modelo de pensamiento sistémico, y ahí tuvo mucho sentido el necesitar entender los por qués, los motivos, las dinámicas, y que para poder valorar algo es necesario tomar en cuenta todos los elementos desde el comienzo hasta el fin.
Dicho esto, para mi la evaluación es un proceso (ya se, ya se que ya lo dije), sistematizado en el cual se intenta otorgar determinado valor o dictamen sobre el objeto de evaluación. Este proceso es dinámico, y no empieza, como la evaluación de mis competencias educativas o sociales, con el fin de una acción, sino con su comienzo.
De ninguna manera considero que este proceso sea fácil.
En promoción de la salud considero que los elementos a evaluar para una iniciativa serían:
Entre las preguntas que yo consideraría para evaluar los programas e iniciativas de promoción de la salud están:
¿Cuándo empezar a evaluar?
¿Con que vamos a evaluar?
¿Es pertienente continuarlo?
¿Es necesario ajustarlo o renovarlo?
¿Fue acorde a las circunstancias?
¿Cómo lo recibió/ respondió la comunidad?
Muchas de estas preguntas nos llevan a la etapa de evaluación de un proyecto terminado, pero también nos llevan a darnos cuenta que el proceso dinámico de evaluación toma lugar desde el diseño, y no solo cuando este ya se ha finalizado. También establecer estas etapas nos permite ajustar este diseño, y modificar para poder reorientar nuestro planteamiento y así poder cumplir objetivos y metas.